Deróganse los artículos 3° y 5° de la ley de fecha 27 de Mayo de 1916; 13 de la de 15 de Octubre de 1923; 3° y 4° de la de 30 de Diciembre de
1939 y el decreto-ley de 23 de Junio del corriente año, en la parte que
tiene relación con el impuesto a los productos de perfumería y de tocador.
En sustitución de los impuestos derogados, créase un impuesto interno sobre los artículos de perfumería y de tocador, hojas de afeitar y
cepillos para dientes, que se hará efectivo por medio de la aplicación de
estampillas del valor correspondiente a cada unidad y con sujeción a la
siguiente escala:
Nles. Import.
A) Extractos, lociones, líquidos para
permanentes, brillantina, aguas, leches
coloreadas o no, aceites, cremas,
pomadas y jaleas de tocador en general,
fijadores y tinturas para el cabello ..... $ 0.16 $ 0.30
B) Polvos de tocador ........................ " 0.10 " 0.20
C) Lápices de tocador, cosméticos,
antisudorales, champoings, sales para
baño, tónicos para el cabello, pomos de
carnaval, compactos de tocador para
cualquier uso, esmaltes y preparados para
las uñas, depilatorios, coloretes en
general, jabones de tocador y para la
barba y talcos perfumados ................ " 0.08 " 0.15
D) Aguas de colonia hasta medio litro de
contenido ................................ " 0.04 " 0.30
De más de medio litro, hasta un litro .... " 0.08 " 0.60
E) Dentífricos, en general .................. " 0.05 " 0.15
Tratándose de extractos y lociones con
precio de venta al público hasta cincuenta
y cinco centésimos ($ 0.55), inclusive, los
polvos y jabones de tocador y para la barba
y talcos perfumados, cuyo precio de venta al
público sea hasta treinta centésimos
($ 0.30), inclusive y todos los demás
productos de perfumería y de tocador con
precio de venta al público hasta cuarenta
y cinco centésimos ($ 0.45), el impuesto
será de ..................................... " 0.035 " 0.07
Los dentífricos en general, con
precio de venta al público hasta treinta
centésimos ($ 0.30) ........................ " 0.02 " 0.06
Quedan excluidos de impuesto interno los jabones de tocador de fabricación nacional cuyo precio de venta al público sea hasta de diez centésimos ($ 0.10), inclusive, y los jabones en barras de tipo de coco, marsella y similares.
Las hojas de afeitar, abonarán ........... " 0.01 " 0.01
Los cepillos para dientes, cuyo precio de
venta no exceda de cincuenta centésimos
($ 0.50) cada uno, abonarán ................. " 0.02 " 0.04
Los de precio superior a cincuenta
centésimos ($ 0.50) .........................." 0.05 " 0.10
Los productos de tocador que se expendan con la limitación de precios a
que se hace referencia, deberán llevar estampado o impreso en cada envase y en caracteres y lugar visibles el límite de precio de venta al público,
considerándose como defraudación del impuesto la omisión de ese requisito. (*)
(*)Notas:
Ver: Ley Nº 11.496 de 27/09/1950 artículo 33 (deroga impuesto).
Cualquier producto de perfumería o de tocador no determinado
expresamente en la precedente escala, será clasificado dentro del rubro
que corresponda por su uso o destino, por la Dirección General de Impuestos Internos.
Los productos importados a granel, para ser fraccionados en el país, serán considerados como tales a los efectos del pago del impuesto, debiendo llevar, en sus envases, la siguiente leyenda: "Envasados en el Uruguay".
Los fabricantes e importadores de cepillos para dientes deberán
inscribirse en la Dirección General de Impuestos Internos y los de
artículos de perfumería y de tocador y hojas de afeitar procederán a su reinscripción en la misma, debiendo, a ese efecto, llenar las formalidades que establezca la reglamentación respectiva.
Facúltase a la Dirección General de Impuestos Internos para exigir a los importadores y fabricantes de artículos de perfumería y de tocador,
cepillos para dientes y hojas de afeitar, y previamente a su inscripción
como tales garantía a su satisfacción, en los casos que lo considere
conveniente, como, asimismo, para adoptar todas las medidas que considere necesarias para la mejor percepción de los impuestos, tanto relacionadas con el contralor y fiscalización, como con la forma y características de las estampillas y su sistema de inutilización.
Destínase la totalidad del producido del impuesto a las hojas de afeitar y el treinta por ciento (30%) y cuarenta por ciento (40%) del
correspondiente a los artículos de perfumería y tocador nacionales e
importados, respectivamente, al fondo "Industria y Comercio" a que se refiere la ley de 30 de Diciembre de 1939, como asimismo lo percibido por concepto de impuesto a las aguas, pastas y polvos dentífricos y cepillos para dientes.
Los funcionarios fiscales tendrán libre acceso a todos los locales donde se depositen, elaboren o vendan productos de perfumería o de tocador, cepillos para dientes y hojas de afeitar, extendiéndose esa facultad a los anexos y dependencias que tengan comunicación directa con aquéllos.
Las infracciones a las disposiciones del presente decreto-ley y a las de los reglamentos que para su mejor ejecución dictare el Poder Ejecutivo,
se harán constar en actas que al efecto labrarán los funcionarios
actuantes, las que serán suscriptas por éstos y por el infractor o persona que lo represente. En el caso de negativa de estos últimos se requerirá la
presencia de dos testigos y en ausencia de éstos se solicitará la intervención de la autoridad policial, suscribiendo su representante el acta que se hubiere formulado.
La sola existencia de productos de perfumería o de tocador, cepillos para dientes y hojas de afeitar en locales de venta o casas particulares que se encontraren sin tener aplicadas las estampillas correspondientes, será causa bastante para hacer efectivas las sanciones prescriptas por el presente decreto-ley.
La defraudación del impuesto a que se refiere este decreto-ley será penada con una multa equivalente a veinte veces el valor defraudado, sin que en ningún caso ella pueda ser inferior a veinte pesos.
Las demás infracciones a las disposiciones de este decreto-ley y a las de los reglamentos que dictare el Poder Ejecutivo para su mejor cumplimiento, serán penadas con multa de veinte a quinientos pesos.
Corresponderá, en todos los casos, el decomiso de la mercadería en
infracción.
El importe de las multas que se impongan y las mercaderías decomisadas,
corresponderán al funcionario aprehensor o denunciante.
Cuando para el cobro de la multa impuesta intervengan el abogado asesor y el Procurador de la Dirección General de Impuestos Internos, se adjudicará a éstos el cuarenta por ciento (40%) de la misma, en un porcentaje de sesenta por ciento (60%) y cuarenta por ciento (40%), respectivamente.
Las penas a que se hace referencia precedentemente, serán aplicadas por la Dirección General de Impuestos Internos.
De su resolución podrá apelarse, dentro de los seis días, ante el Poder
Ejecutivo, cuya decisión hará cosa juzgada en todos los casos en que la multa decretada no sea superior a doscientos pesos ($ 200.00).
Cuando la multa exceda de dicha suma, las resoluciones de la Dirección
General de Impuestos Internos y del Poder Ejecutivo podrán, a su vez, ser
apeladas ante el Juzgado Letrado Nacional de Hacienda y de lo Contencioso
Administrativo.
La Dirección General de Impuestos Internos, en caso de que el
contraventor no cumpla lo resuelto en definitiva, podrá recurrir a la autoridad judicial competente, la que ordenará se hagan efectivas, por vía de apremio, las condenaciones impuestas.
Cuando sean detenidos objetos cuyo decomiso proceda y cuya procedencia se ignore, sea por no conocer a su dueño o por no comparecer éste a la Dirección General de Impuestos Internos dentro del plazo de treinta días a contar de la fecha de la detención, dichos objetos se adjudicarán al denunciante.
Mientras no se expendan los nuevos valores, la Dirección General de Impuestos Internos establecerá el promedio de las estampillas de cada
clase vendidas a los fabricantes en los meses de Enero a Junio de 1942
inclusive, no pudiendo los interesados adquirir mayor cantidad de valores que los fijados en el referido promedio.
Las actuales existencias en circulación comercial gozarán de un plazo
improrrogable de seis meses para ser colocadas en las condiciones a que
se refiere este decreto-ley.