El Ministerio de Ganadería y Agricultura otorgará en préstamo a los
agricultores necesitados que lo soliciten, las semillas de trigo, lino, maíz, maní y girasol para las siembras del corriente año.
El agricultor beneficiado, al recibir la semilla otorgada en préstamo,
suscribirá un documento de adeudo a favor del Banco de la República, por
el valor que aquélla represente, quedando comisionada dicha institución de
crédito para proceder al cobro de tales deudas.
Los trabajadores de la tierra que deseen acogerse a los beneficios de la presente ley, deberán probar ante las autoridades o inspectores del Banco prestamista, en la forma usual para estas operaciones, su condición y hábitos de tales, la posesión de tierras aptas y de los elementos indispensables para su laboreo.
Los beneficiados por la ley de Mayo 10 de 1937, que no hubieran cumplido los compromisos que aquélla imponía, ni hayan comprobado una fuerza mayor justificada, no podrán acogerse a los beneficios de la presente ley.
El Banco de la República, pondrá a disposición del Ministerio de Ganadería y Agricultura, las sumas necesarias para la adquisición de las semillas que se otorguen en préstamo, tomándose las cantidades respectivas, con carácter de reintegro, de los fondos fijados por la ley número 8939 de fecha Febrero 25 de 1933.