El deudor tendrá un plazo de 10 días, perentorio e improrrogable, para
oponerse, y si no lo hiciere o si aceptara en todo o en parte lo expresado en la intimación, la cantidad admitida tácita o expresamente, se tendrá por líquida y exigible y el testimonio de lo actuado constituirá título que traiga aparejada ejecución (Código de Procedimiento Civil, artículo 874, inciso 4.o).