El Banco de la República si lo creyera conveniente como medio de provocar la inmediata regulación de los precios, sobre la base de los mínimos ya fijados adquirirá a dichos precios las partidas de trigo cosechadas por los beneficiarios del "Crédito Habilitador", tratando que la adquisición y venta reduzca al mínimo las pérdidas para el Estado, el que determinará en momento oportuno la forma de solventarlas.