Todo colono beneficiario del préstamo se obliga a habitar la finca adjudicada y a trabajar la tierra por sí mismo o con su familia o a explotar en su chacra industrias agrícolas o granjeras.
La explotación debe ser genuinamente personal o familiar y sólo por excepción se autorizará el empleo de braceros.
Ningún colono o familia ocupará por ningún título una extensión mayor de setenta y tres hectáreas.