Se deberá instalar una plataforma de protección a lo largo de la parte
exterior de los muros, que proteja de la caída de escombros. Esta
plataforma deberá ser desplazada a medida que avance el trabajo de
demolición, de modo que siempre se encuentre a no más de tres metros por
debajo del nivel de trabajo.
Esta plataforma tendrá un ancho mínimo de 2.50 metros y una superficie
continua, con una inclinación de treinta grados hacia adentro.
En ningún caso se utilizará esta plataforma como pasaje o depósito de
escombros y materiales debiendo cerrarse su acceso.
La plataforma de protección deberá ser calculada en función de la
carga probable a soportar.