Créase un Tribunal Arbitral con carácter honorario, con la misión de estudiar la situación económico-financiera de los deudores que sean motivo de ejecución sobre sus bienes, por no haber podido cumplir sus compromisos.
Esta Corporación funcionará en el Banco de la República con personal facilitado por éste, y todas las oficinas del Estado y Entes del mismo, facilitarán al Tribunal, gratuitamente, la información y certificados que solicite.