Si un buque provisto de pasavante y mientras éste está en vigencia, tomara abanderamiento en otro país, el propietario perderá, en beneficio del Estado, la garantía establecida por el artículo 7º, quedando la nave imposibilitada para operar en puertos de la República.
El Poder Ejecutivo, por resolución fundada podrá eximir o reducir esta
sanción.(*)