Aprobado/a por: Ley Nº 13.777 de 17/10/1969 artículo 1.
                              CAPITULO I
                       DISPOSICIONES GENERALES

                             Artículo 1 
                   Definición del término "refugiado"

   A. A los efectos de la presente Convención, el término "refugiado" se aplicará a toda persona: 

1) Que haya sido considerada como refugiada en virtud de los Arreglos del 
   12 de mayo de 1926 y del 30 de junio de 1928, o de las Convenciones 
   del 28 de octubre de 1933 y del 10 de febrero de 1938, del Protocolo 
   del 14 de septiembre de 1939 o de la Constitución de la Organización 
   Internacional de Refugiados;
     Las decisiones denegatorias adoptadas por la Organización 
   Internacional de Refugiados durante el período de sus actividades, no 
   impedirán que se reconozca la condición de refugiado a personas que 
   reúnan las condiciones establecidas en el párrafo 2 de la presente 
   sección; 
2) Que, como resultado de acontecimientos ocurridos antes del 1.o de 
   enero de 1951 y debido a fundados temores de ser perseguida por 
   motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado 
   grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su 
   nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera 
   acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de 
   nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, 
   fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, 
   a causa de dichos temores, no quiera regresar a él. 
     En los casos de personas que tengan más de una nacionalidad se 
   entenderá que la expresión "del país de su nacionalidad" se refiere a 
   cualquiera de los países cuya nacionalidad posean, y no se considerará 
   carente de la protección del país de su nacionalidad a la persona que, 
   sin razón válida derivada de un fundado temor, no se haya acogido a la 
   protección de uno de los países cuya nacionalidad posea. 

   B. 

1) A los fines de la presente Convención, las palabras "acontecimientos 
   ocurridos antes del 1.o de enero de 1951" que figuran en el artículo 1 
   de la Sección A, podrán entenderse como: 

   a) "Acontecimientos ocurridos antes del 1.o de enero de 1951 en 
      Europa", o como 
   b) "Acontecimientos ocurridos antes del 1.o de enero de 1951, en 
      Europa o en otro lugar"; 

   y cada Estado contratante formulará en el momento de la firma, de la 
   ratificación o de la adhesión, una declaración en que precise el 
   alcance que desea dar a esa expresión, con respecto a las obligaciones 
   asumidas por él en virtud de la presente Convención. 
2) Todo Estado Contratante que haya adoptado la fórmula a) podrá en 
   cualquier momento extender sus obligaciones, mediante la adopción de 
   la fórmula b) por notificación dirigida al Secretario General de las 
   Naciones Unidas. 

   C. En los casos que se enumeran a continuación, esta Convención cesará 
de ser aplicable a toda persona comprendida en las disposiciones de la Sección A precedente: 

1) Si se ha acogido de nuevo, voluntariamente, a la protección del país o 
   de su nacionalidad; o 
2) Si habiendo perdido su nacionalidad, la ha recobrado voluntariamente; 
   o 
3) Si ha adquirido una nueva nacionalidad y disfruta de la protección del 
   país de su nueva nacionalidad; o 
4) Si voluntariamente se ha establecido de nuevo en el país que había 
   abandonado o fuera del cual había permanecido por temor de ser 
   perseguida; o 
5) Si, por haber desaparecido las circunstancias en virtud de las cuales 
   fue reconocida como refugiada, no puede continuar negándose a acogerse 
   a la protección del país de su nacionalidad;
     Queda entendido, sin embargo, que las disposiciones del presente 
   párrafo no se aplicarán a los refugiados comprendidos en el párrafo 1 
   de la sección A del presente artículo que puedan invocar, para negarse 
   a acogerse a la protección del país de su nacionalidad, razones 
   imperiosas derivadas de persecuciones anteriores;
6) Si se trata de una persona que no tiene nacionalidad y, por haber 
   desaparecido las circunstancias en virtud de las cuales fue reconocida 
   como refugiada, está en condiciones de regresar al país donde antes 
   tenía su residencia habitual;
     Queda entendido, sin embargo, que las disposiciones del presente 
   párrafo no se aplicarán a los refugiados comprendidos en el párrafo 1 
   de la sección A del presente artículo que puedan invocar, para negarse 
   a acogerse a la protección del país de su nacionalidad, razones 
   imperiosas derivadas de persecuciones anteriores. 

   D. Esta Convención no será aplicable a las personas que reciban actualmente protección o asistencia de un órgano u organismo de las Naciones Unidas distinto del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para 
los Refugiados. 
   Cuando esta protección o asistencia haya cesado por cualquier motivo, sin que la suerte de tales personas se haya solucionado definitivamente con arreglo a las resoluciones aprobadas sobre el particular por la Asamblea General de las Naciones Unidas, esas personas tendrán ipso facto derecho a los beneficios del régimen de esta Convención. 
   E. Esta Convención no será aplicable a las personas a quienes las autoridades competentes del país donde hayan fijado su residencia reconozcan los derechos y obligaciones inherentes a la posesión de la nacionalidad de tal país. 
   F. Las disposiciones de esta Convención no serán aplicables a persona alguna respecto de la cual existan motivos fundados para considerar: 

a) Que ha cometido un delito contra la paz, un delito de guerra o un 
   delito contra la humanidad, de los definidos en los instrumentos 
   internacionales elaborados para adoptar disposiciones respecto de 
   tales delitos; 
b) Que ha cometido un grave delito común, fuera del país de refugio, 
   antes de ser admitida en él como refugiada; 
c) Que se ha hecho culpable de actos contrarios a las finalidades y a los 
   principios de las Naciones Unidas.

                             Artículo 2 

                       Obligaciones generales

   Todo refugiado tiene, respecto del país donde se encuentra, deberes que, en especial, entrañan la obligación de acatar sus leyes y reglamentos, así como las medidas adoptadas para el mantenimiento del orden público.

                             Artículo 3 

                   Prohibición de la discriminación

   Los Estados Contratantes aplicarán las disposiciones de esta 
Convención a los refugiados, sin discriminación por motivos de raza, religión o país de origen.

                             Artículo 4 

                              Religión

   Los Estados Contratantes otorgarán a los refugiados que se encuentren 
en su territorio un trato por lo menos tan favorable como el otorgado a sus nacionales en cuanto a la libertad de practicar su religión y en cuanto a la libertad de instrucción religiosa de sus hijos.

                             Artículo 5 

              Derechos otorgados independientemente de 
                           esta Convención

   Ninguna disposición de esta Convención podrá interpretarse en 
menoscabo de cualesquiera otros derechos y beneficios independientemente de esta Convención otorgados por los Estados Contratantes a los refugiados.

                             Artículo 6 

              La expresión "en las mismas circunstancias"

   A los fines de esta Convención, la expresión "en las mismas circunstancias" significa que el interesado ha de cumplir todos los requisitos que se le se le exigirían si no fuese refugiado (y en particular los referentes a la duración y a las condiciones de estancia o 
de residencia) para poder ejercer el derecho de que se trate, excepto los requisitos que, por su naturaleza, no pueda cumplir un refugiado.

                             Artículo 7 

                      Exención de reciprocidad

   1. A reserva de las disposiciones más favorables previstas en esta Convención, todo Estado Contratante otorgará a los refugiados el mismo trato que otorgue a los extranjeros en general. 
   2. Después de un plazo de residencia de tres años, todos los 
refugiados disfrutarán, en el territorio de los Estados Contratantes, la exención de reciprocidad legislativa. 
   3. Todo Estado Contratante continuará otorgando a los refugiados los derechos y beneficios que ya les correspondieran, aun cuando no existiera 
reciprocidad, en la fecha de entrada en vigor de esta Convención para tal Estado. 
   4. Los Estados Contratantes examinarán con buena disposición la posibilidad de otorgar a los refugiados, aun cuando no exista reciprocidad, otros derechos y beneficios, además de los que les corresponden en virtud de los párrafos 2 y 3, así como la posibilidad de hacer extensiva la exención de reciprocidad a los refugiados que no 
reúnan las condiciones previstas en los párrafos 2 y 3. 
   5. Las disposiciones de los párrafos 2 y 3 se aplican tanto a los derechos y beneficios previstos en los artículos 13, 18, 19, 21 y 22 de esta Convención como a los derechos y beneficios no previstos en ella.

                             Artículo 8 
  
                 Exención de medidas excepcionales

   Con respecto a las medidas excepcionales que puedan adoptarse contra 
la persona, los bienes o los intereses de nacionales de un Estado extranjero, los Estados Contratantes no aplicarán tales medidas, únicamente por causa de su nacionalidad, a refugiados que sean oficialmente nacionales de tal Estado. Los Estados Contratantes que, en virtud de sus leyes, no puedan aplicar el principio general expresado en este artículo, otorgarán, en los casos adecuados, exenciones en favor de tales refugiados.

                             Artículo 9 

                       Medidas provisionales

   Ninguna disposición de la presente Convención impedirá que, en tiempo de guerra o en otras circunstancias graves y excepcionales, un Estado Contratante adopte provisionalmente, respecto a determinada persona, las medidas que estime indispensables para la seguridad nacional, hasta que tal Estado Contratante llegue a determinar que tal persona es realmente 
un refugiado y que, en su caso, la continuación de tales medidas es necesaria para la seguridad nacional.

                             Artículo 10 

                     Continuidad de residencia

   1. Cuando un refugiado haya sido deportado durante la segunda guerra mundial y trasladado al territorio de un Estado Contratante, y resida en él, el período de tal estancia forzada se considerará como de residencia legal en tal territorio. 
   2. Cuando un refugiado haya sido, durante la segunda guerra mundial, deportado del territorio de un Estado Contratante, y haya regresado a él antes de la entrada en vigor de la presente Convención, para establecer allí su residencia, el tiempo de residencia precedente y subsiguiente a tal deportación se considerará como un período ininterrumpido, en todos los casos en que se requiera residencia ininterrumpida.

                             Artículo 11 

                         Marinos refugiados

   En el caso de los refugiados normalmente empleados como miembros de la tripulación de una nave que enarbole pabellón de un Estado Contratante, tal Estado examinará con benevolencia la posibilidad de autorizar a tales refugiados a establecerse en su territorio y de expedirles documentos de viaje o admitirlos temporalmente en su territorio, con la principal finalidad de facilitar su establecimiento en otro país.

                             CAPITULO II 

                          CONDICION JURIDICA

                             Artículo 12 

                           Estatuto personal

   1. El estatuto personal de cada refugiado se regirá por la ley del 
país de su domicilio o, a falta de domicilio, por la ley del país de su residencia. 
   2. Los derechos anteriormente adquiridos por cada refugiado y dependientes del estatuto personal, especialmente los derechos inherentes al matrimonio, serán respetados por todo Estado Contratante siempre que 
el derecho de que se trate sea de los que habrían sido reconocidos por la 
legislación del respectivo Estado, si el interesado no hubiera sido refugiado.

                             Artículo 13 

                     Bienes muebles e inmuebles

   Los Estados Contratantes concederán a todo refugiado el trato más favorable posible, y en ningún caso menos favorable que el concedido generalmente a los extranjeros en iguales circunstancias, respecto a la adquisición de bienes muebles e inmuebles y otros derechos conexos, arriendos y otros contratos relativos a bienes muebles e inmuebles.

                             Artículo 14 

             Derechos de propiedad intelectual e industrial

   En cuanto a la protección a la propiedad industrial, y en particular a inventos, dibujos y modelos industriales, marcas de fábrica, nombres comerciales y derechos de autor sobre las obras literarias, científicas o artísticas, se concederá a todo refugiado, en el país en que resida habitualmente, la misma protección concedida a los nacionales de tal 
país. En el territorio de cualquier otro Estado Contratante se le concederá la misma protección concedida en él a los nacionales del país 
en que resida habitualmente.

                             Artículo 15 

                        Derecho de asociación

   En lo que respecta a las asociaciones no políticas ni lucrativas y a los sindicatos, los Estados Contratantes concederán a los refugiados que residan legalmente en el territorio de tales Estados, el trato más favorable concedido en las mismas circunstancias a los nacionales de un país extranjero.

                             Artículo 16 
 
                       Acceso a los tribunales

   1. En el territorio de los Estados Contratantes, todo refugiado tendrá 
libre acceso a los tribunales de justicia. 
   2. En el Estado Contratante donde tenga su residencia habitual, todo refugiado recibirá el mismo trato que un nacional en cuanto al acceso a los tribunales, incluso la asistencia judicial y la exención de la 
caución judicatum solvi. 
   3. En los Estados Contratantes distintos de aquel en que tenga su residencia habitual, y en cuanto a las cuestiones a que se refiere el párrafo 2, todo refugiado recibirá el mismo trato que un nacional del 
país en el cual tenga su residencia habitual.

                             CAPITULO III 

                        ACTIVIDADES LUCRATIVAS

                             Artículo 17 

                          Empleo remunerado

   1. En cuanto al derecho a empleo remunerado, todo Estado Contratante concederá a los refugiados que se encuentren legalmente en el territorio de tales Estados el trato más favorable concedido en las mismas circunstancias a los nacionales de países extranjeros. 
   2. En todo caso, las medidas restrictivas respecto de los extranjeros 
o del empleo de extranjeros, impuestas para proteger el mercado nacional de trabajo, no se aplicarán a los refugiados que ya estén exentos de 
ellas en la fecha en que esta Convención entre en vigor respecto del Estado Contratante interesado, o que reúnan una de las condiciones siguientes: 

a) Haber cumplido tres años de residencia en el país. 
b) Tener un cónyuge que posea la nacionalidad del país de residencia. El 
   refugiado no podrá invocar los beneficios de esta disposición en caso 
   de haber abandonado a su cónyuge; 
c) Tener uno o más hijos que posean la nacionalidad del país de 
   residencia. 
   3. Los Estados Contratantes examinarán benévolamente la asimilación, 
en lo concerniente a la ocupación de empleos remunerados, de los derechos 
de todos los refugiados a los derechos de los nacionales, especialmente para los refugiados que hayan entrado en el territorio de tales Estados 
en virtud de programas de contratación de mano de obra o de planes de inmigración.

                             Artículo 18 

                     Trabajo por cuenta propia

   Todo Estado Contratante concederá a los refugiados que se encuentren legalmente en el territorio de tal Estado el trato más favorable posible 
y en ningún caso menos favorable que el concedido en las mismas circunstancias generalmente a los extranjeros, en lo que respecta al derecho de realizar trabajos por cuenta propia en la agricultura, la industria, la artesanía y el comercio y de establecer compañías comerciales e industriales.

                             Artículo 19 

                       Profesiones liberales

   1. Todo Estado Contratante concederá a los refugiados que se 
encuentren legalmente en su territorio, que posean diplomas reconocidos por las autoridades competentes de tal Estado y que desean ejercer una profesión liberal, el trato más favorable posible y en ningún caso menos favorable que el generalmente concedido en las mismas circunstancias a 
los extranjeros. 
   2. Los Estados Contratantes pondrán su mayor empeño en procurar, conforme a sus leyes y constituciones, el asentamiento de tales 
refugiados en los territorios distintos del metropolitano, de cuyas relaciones internacionales sean responsables.

                             CAPITULO IV 

                              BIENESTAR

                             Artículo 20 

                            Racionamiento

   Cuando la población en su conjunto esté sometida a un sistema de racionamiento que reglamente la distribución general de productos que escaseen, los refugiados recibirán el mismo trato que los nacionales.

                             Artículo 21 

                              Vivienda

   En materia de vivienda y en la medida en que esté regida por leyes y reglamentos o sujeta a la fiscalización de las autoridades oficiales, los 
Estados Contratantes concederán a los refugiados que se encuentren legalmente en sus territorios el trato más favorable posible y en ningún caso menos favorable que el concedido generalmente en las mismas circunstancias a los extranjeros.

                             Artículo 22 

                          Educación pública

   1. Los Estados Contratantes concederán a los refugiados el mismo trato que a los nacionales en lo que respecta a la enseñanza elemental. 
   2. Los Estados Contratantes concederán a los refugiados el trato más favorable posible y en ningún caso menos favorable que el concedido en 
las mismas circunstancias, a los extranjeros en general, respecto de la enseñanza distinta de la elemental y, en particular, respecto a acceso a 
los estudios, reconocimiento de certificados de estudios, diplomas y títulos universitarios expedido en el extranjero, exención de derechos y cargas y concesión de becas.

                             Artículo 23 

                         Asistencia pública

   Los Estados Contratantes concederán a los refugiados que se encuentren 
legalmente en el territorio de tales Estados el mismo trato que a sus nacionales en lo que respecta a asistencia y a socorro públicos.

                             Artículo 24 
 
              Legislación del Trabajo y Seguros Sociales

   1. Los Estados Contratantes concederán a los refugiados que se encuentren legalmente en el territorio de tales Estados el mismo trato 
que a los nacionales en lo concerniente a las materias siguientes: 

a) Remuneración, incluso subsidios familiares cuando formen parte de la 
   remuneración, horas de trabajo, disposiciones sobre horas 
   extraordinarias de trabajo, vacaciones con paga, restricciones al 
   trabajo a domicilio, edad mínima de empleo, aprendizaje y formación 
   profesional, trabajo de mujeres y de adolescentes y disfrute de los 
   beneficios de los contratos colectivos de trabajo, en la medida en que 
   estas materias estén regidas por leyes o reglamentos o dependan de 
   las autoridades administrativas; 
b) Seguros sociales (disposiciones legales respecto a accidentes del 
   trabajo, maternidad, enfermedad, invalidez, ancianidad, fallecimiento, 
   desempleo, responsabilidades familiares y cualquier otra contingencia 
   que, conforme a las leyes o los reglamentos nacionales, esté prevista 
   en un plan de seguro social), con sujeción a las limitaciones 
   siguientes: 

   i)  Posibilidad de disposiciones adecuadas para la conservación de los 
       derechos adquiridos y de los derechos en vías de adquisición; 
   ii) Posibilidad de que las leyes o reglamentos nacionales del país de 
       residencia prescriban disposiciones especiales concernientes a los 
       beneficios o a la participación en los beneficios pagaderos 
       totalmente con fondos públicos o a subsidios pagados a personas 
       que no reúnan las condiciones de aportación prescritas para la 
       concesión de una pensión normal. 

   2. El derecho a indemnización por la muerte de un refugiado, a 
resultas de accidentes del trabajo o enfermedad profesional, no sufrirá menoscabo por el hecho de que el derecho habiente resida fuera del territorio del Estado contratante. 
   3. Los Estados Contratantes harán extensivos a los refugiados los beneficios de los acuerdos que hayan concluido o concluirán entre sí, sobre la conservación de los derechos adquiridos y de los derechos en vía 
de adquisición en materia de seguridad social, con sujeción únicamente a las condiciones que se apliquen a los nacionales de los Estados signatarios de los acuerdos respectivos. 
   4. Los Estados Contratantes examinarán con benevolencia la aplicación 
a los refugiados, en todo lo posible, de los beneficios derivados de acuerdos análogos que estén en vigor o entren en vigor entre tales 
Estados Contratantes y Estados no contratantes.

                             CAPITULO V 

                      MEDIDAS ADMINISTRATIVAS

                             Artículo 25 

                        Ayuda administrativa

   1. Cuando el ejercicio de un derecho por un refugiado necesite normalmente de la ayuda de las autoridades extranjeras a las cuales no pueda recurrir, el Estado Contratante en cuyo territorio aquél resida tomará las disposiciones necesarias para que sus propias autoridades o 
una autoridad internacional le proporcionen esa ayuda. 
   2. Las autoridades a que se refiere el párrafo 1 expedirán o harán que 
bajo su vigilancia se expidan, a los refugiados los documentos o certificados que normalmente serían expedidos a los extranjeros por sus autoridades nacionales por conducto de éstas. 
   3. Los documentos o certificados así expedidos reemplazarán a los instrumentos oficiales expedidos a los extranjeros por sus autoridades nacionales o por conducto de éstas, y harán fe salvo prueba en contrario. 
   4. A reserva del trato excepcional que se conceda a los refugiados indigentes, pueden asignarse derechos por los servicios mencionados en el 
presente artículo, pero tales derechos serán moderados y estarán en proporción con los asignados a los nacionales por servicios análogos. 
   5. Las disposiciones del presente artículo no se oponen a las de los artículos 27 y 28.

                             Artículo 26 

                      Libertad de circulación

   Todo Estado Contratante concederá a los refugiados que se encuentren legalmente en el territorio el derecho de escoger el lugar de su residencia en tal territorio y de viajar libremente por él, siempre que observen los reglamentos aplicables en las mismas circunstancias a los extranjeros en general.

                             Artículo 27 

                       Documentos de identidad

   Los Estados Contratantes expedirán documentos de identidad a todo refugiado que se encuentre en el territorio de tales Estados y que no posea un documento válido de viaje.

                             Artículo 28 

                         Documentos de viaje

   1. Los Estados Contratantes expedirán a los refugiados que se encuentren legalmente en el territorio de tales Estados, documentos de viaje que les permitan trasladarse fuera de tal territorio, a menos que 
se opongan a ello razones imperiosas de seguridad nacional y las disposiciones del Anexo a esta Convención se aplicarán a esos documentos. 
Los Estados Contratantes podrán expedir dichos documentos de viaje a cualquier otro refugiado que se encuentre en el territorio de tales Estados y tratarán con benevolencia a los refugiados que en el 
territorio de tales Estados no puedan obtener un documento de viaje del país en que se encuentren legalmente. 
   2. Los documentos de viaje expedidos a los refugiados, en virtud de acuerdos internacionales previos, por las Partes en tales acuerdos, serán 
reconocidos por los Estados Contratantes y considerados por ellos en 
igual forma que si hubieran sido expedidos con arreglo al presente artículo.

                             Artículo 29 

                         Gravámenes fiscales

   1. Los Estados Contratantes no impondrán a los refugiados derecho, gravamen o impuesto alguno de cualquier clase que difiera o exceda de los 
que se exijan o puedan exigirse de los nacionales de tales Estados en condiciones análogas. 
   2. Lo dispuesto en el precedente párrafo no impedirá aplicar a los refugiados las leyes y los reglamentos concernientes a los derechos impuestos a los extranjeros por la expedición de documentos administrativos, incluso documentos de identidad.

                             Artículo 30 

                       Transferencia de haberes

   1. Cada Estado Contratante, de conformidad con sus leyes y 
reglamentos, permitirá a los refugiados transferir a otro país, en el 
cual hayan sido admitidos con fines de reasentamiento, los haberes que hayan llevado consigo al territorio de tal Estado. 
   2. Cada Estado Contratante examinará con benevolencia las solicitudes presentadas por los refugiados para que se les permita transferir sus haberes, dondequiera que se encuentren, que sean necesarios para su reasentamiento en otro país en el cual hayan sido admitidos.

                             Artículo 31 

     Refugiados que se encuentren ilegalmente en el país de refugio

   1. Los Estados Contratantes no impondrán sanciones penales, por causa de su entrada o presencia ilegales, a los refugiados que, llegando directamente del territorio donde su vida o su libertad estuviera amenazada en el sentido previsto por el artículo 1, hayan entrado o se encuentren en el territorio de tales Estados sin autorización, a 
condición de que se presenten sin demora a las autoridades y aleguen 
causa justificada de su entrada o presencia ilegales. 
   2. Los Estados Contratantes no aplicarán a tales refugiados otras restricciones de circulación que las necesarias, y tales restricciones se 
aplicarán únicamente hasta que se haya regularizado su situación en el país, o hasta que el refugiado obtenga su admisión en otro país. Los Estados Contratantes concederán a tal refugiado un plazo razonable y 
todas las facilidades necesarias para obtener su admisión en otro país.

                             Artículo 32 

                              Expulsión

   1. Los Estados Contratantes no expulsarán a refugiado alguno que se halle legalmente en el territorio de tales Estados, a no ser por razones 
de seguridad nacional o de orden público. 
   2. La expulsión del refugiado únicamente se efectuará, en tal caso, en 
virtud de una decisión tomada conforme a los procedimientos legales vigentes. A no ser que se opongan a ello razones imperiosas de seguridad nacional, se deberá permitir al refugiado presentar pruebas 
exculpatorias, formular recurso de apelación y hacerse representar a este 
efecto ante la autoridad competente o ante una o varias personas especialmente designadas por la autoridad competente. 
   3. Los Estados Contratantes concederán, en tal caso, al refugiado un plazo razonable dentro del cual pueda gestionar su admisión legal en otro país. Los Estados Contratantes se reservan el derecho a aplicar durante ese plazo las medidas de orden interior que estimen necesarias.

                             Artículo 33 

       Prohibición de expulsión y de devolución ("Refoulement")

   1. Ningún Estado Contratante podrá, por expulsión o devolución, poner en modo alguno a un refugiado en las fronteras de los territorios donde 
su vida o su libertad peligre por causa de su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social o de sus opiniones políticas. 
   2. Sin embargo, no podrá invocar los beneficios de la presente disposición el refugiado que sea considerado, por razones fundadas, como un peligro para la seguridad del país donde se encuentra, o que, habiendo 
sido objeto de una condena definitiva por un delito particularmente 
grave, constituya una amenaza para la comunidad de tal país.

                             Artículo 34 

                            Naturalización

   Los Estados Contratantes facilitarán en todo lo posible la asimilación y la naturalización de los refugiados. Se esforzarán, en especial, por acelerar los trámites de naturalización y por reducir en todo lo posible derechos y gastos de tales trámites.

                             CAPITULO VI 

               Disposiciones transitorias y de ejecución

                             Artículo 35 

   Cooperación de las autoridades nacionales con las Naciones Unidas

   1. Los Estados Contratantes se comprometen a cooperar en el ejercicio de sus funciones con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, o con cualquier otro organismo de las 
Naciones Unidas que le sucediere, y en especial le ayudarán en su tarea 
de vigilar la aplicación de las disposiciones de esta Convención. 
   2. A fin de permitir a la Oficina del Alto Comisionado, o a cualquier otro organismo de las Naciones Unidas que le sucediere, presentar 
informes a los órganos competentes de las Naciones Unidas, los Estados Contratantes se comprometen a suministrarles en forma adecuada las informaciones y los datos estadísticos que soliciten acerca de: 

a) La condición de los refugiados. 
b) La ejecución de esta Convención, y 
c) Las leyes, reglamentos y decretos, que estén o entraren en vigor, 
   concernientes a los refugiados.

                             Artículo 36 

           Información sobre leyes y reglamentos nacionales

   Los Estados Contratantes comunicarán al Secretario General de las Naciones Unidas el texto de las leyes y de los reglamentos que 
promulgaren para garantizar la aplicación de esta Convención.

                             Artículo 37 

                Relación con Convenciones anteriores

   Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 2 del artículo 28, esta Convención reemplaza entre las Partes en ella a los Acuerdos de 5 de 
julio de 1922, 31 de mayo de 1924, 12 de mayo de 1926, 30 de junio de 
1928 y 30 de julio de 1935, a las Convenciones de 28 de octubre de 1933 y 
10 de febrero de 1938, al Protocolo del 14 de setiembre de 1939 y al Acuerdo del 15 de octubre de 1946.

                             CAPITULO VII 

                           CLAUSULAS FINALES

                             Artículo 38 

                      Solución de controversias

   Toda controversia entre las Partes en esta Convención, respecto de su interpretación o aplicación, que no haya podido ser resuelta por otros medios, será sometida a la Corte Internacional de Justicia, a petición de cualquiera de las Partes en la controversia.

                             Artículo 39 

                   Firma, ratificación y adhesión

   1. Esta Convención será abierta a la firma en Ginebra el 28 de julio 
de 1951 y, después de esa fecha, será depositada en la Secretaría General de las Naciones Unidas. Estará abierta a la firma en la Oficina Europea 
de las Naciones Unidas desde el 28 de julio hasta el 31 de agosto de 
1951, y quedará nuevamente abierta a la firma, en la Sede de las Naciones 
Unidas, desde el 17 de setiembre de 1951 hasta el 31 de diciembre de 
1952. 
   2. Esta Convención estará abierta a la firma de todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas, así como de cualquier otro Estado invitado a la Conferencia de Plenipotenciarios sobre el Estatuto de los Refugiados y de los Apátridas y de todo Estado al cual la Asamblea 
General hubiere dirigido una invitación a tal efecto. Esta Convención habrá de ser ratificada y los instrumentos de ratificación se depositarán 
en la Secretaría General de las Naciones Unidas. 
   3. Los Estados a que se refiere el párrafo 2 del presente artículo podrán adherirse a esta Convención a partir del 28 de julio de 1951. La adhesión se efectuará mediante el depósito de un instrumento de adhesión en la Secretaría General de las Naciones Unidas.

                             Artículo 40 

                  Cláusula de aplicación territorial

   1. Todo Estado podrá, en el momento de la firma, de la ratificación o de la adhesión, declarar que esta Convención se hará extensiva a la totalidad o a parte de los territorios de cuyas relaciones 
internacionales sea responsable. Tal declaración surtirá efecto a partir del momento en que la Convención entre en vigor para el Estado 
interesado. 
   2. En cualquier momento ulterior, tal extensión se hará por notificación dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas y surtirá efecto a los 90 días contados a partir de la fecha en la cual el Secretario General de las Naciones Unidas haya recibido la notificación o 
en la fecha de entrada en vigor de la Convención para tal Estado, si esta última fecha fuere posterior. 
   3. Con respecto a los territorios a los que no se haya hecho extensiva la presente Convención en el momento de la firma, de la ratificación o de la adhesión, cada Estado interesado examinará la posibilidad de adoptar, 
a la mayor brevedad posible, las medidas necesarias para hacer extensiva la aplicación de esta Convención a tales territorios, a reserva del consentimiento de los gobiernos de tales territorios, cuando sea 
necesario por razones constitucionales.

                             Artículo 41 

                           Cláusula federal

   Con respecto a los Estados federales o no unitarios, se aplicarán las disposiciones siguientes: 

a) En lo concerniente a los artículos de esta Convención cuya aplicación 
   dependa de la acción legislativa del Poder Legislativo federal, las 
   obligaciones del Gobierno federal serán, en esta medida, las mismas 
   que las de las Partes que no son Estados federales. 
b) En lo concerniente a los artículos de esta Convención cuya aplicación 
   dependa de la acción legislativa de cada uno de los Estados, 
   provincias o cantones constituyentes que, en virtud del régimen 
   constitucional de la Federación, no estén obligados a adoptar medidas 
   legislativas, el Gobierno federal a la mayor brevedad posible y con su 
   recomendación favorable, comunicará el texto de dichos artículos a las 
   autoridades competentes de los Estados, provincias o cantones.
c) Todo Estado federal que sea Parte en esta Convención proporcionará, a 
   petición de cualquier otro Estado Contratante que le haya sido 
   transmitida por el Secretario General de las Naciones Unidas, una 
   exposición de la legislación y de las prácticas vigentes en la 
   Federación y en sus unidades constituyentes, en lo concerniente a 
   determinada disposición de la Convención, indicando en qué medida, por 
   acción legislativa o de otra índole, se ha dado efecto a tal 
   disposición.

                             Artículo 42 

                               Reservas

   1. En el momento de la firma de la ratificación o de la adhesión, todo 
Estado podrá formular reservas con respecto a artículos de la Convención que no sean los artículos 1, 3, 4, 16 (1), 33 y 36 a 46 inclusive. 
   2. Todo Estado que haya formulado alguna reserva con arreglo al 
párrafo 1 del presente artículo podrá, en cualquier momento, retirar mediante comunicación al efecto dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas.

                             Artículo 43 

                           Entrada en vigor

   1. Esta Convención entrará en vigor 90 días después de la fecha de depósito del sexto instrumento de ratificación o de adhesión. 
   2. Respecto a cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a ella después del depósito del sexto instrumento de ratificación o de adhesión, la Convención entrará en vigor noventa días después de la fecha 
del depósito por tal Estado de su instrumento de ratificación o de adhesión.

                             Artículo 44 

                               Denuncia

   1. Todo Estado Contratante podrá en cualquier momento denunciar esta Convención mediante notificación dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas. 
   2. La denuncia surtirá efecto para el Estado Contratante interesado un 
año después de la fecha en que el Secretario General de las Naciones Unidas la haya recibido. 
   3. Todo Estado que haya hecho una declaración o una notificación con arreglo al artículo 40 podrá declarar ulteriormente, mediante 
notificación dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas, que 
la Convención dejará de aplicarse a determinado territorio designado en 
la notificación. La Convención dejará de aplicarse a tal territorio un 
año después de la fecha en que el Secretario General haya recibido esta notificación.

                             Artículo 45 

                               Revisión

   1. Todo Estado Contratante podrá en cualquier momento, mediante notificación dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas, pedir la revisión de esta Convención. 
   2. La Asamblea General de las Naciones Unidas recomendará las medidas que eventualmente hayan de adoptarse respecto de tal petición.

                             Artículo 46 

      Notificaciones del Secretario General de las Naciones Unidas

   El Secretario General de las Naciones Unidas informará a todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas y a los Estados no miembros a que 
refiere el artículo 39, acerca de: 

a) Las declaraciones y notificaciones a que se refiere la sección B del 
   artículo 1; 
b) Las firmas, ratificaciones y adhesiones a que se refiere el artículo 
   39; 
c) Las declaraciones y notificaciones a que se refiere el artículo 40; 
d) Las reservas formuladas o retiradas, a que se refiere el artículo 42; 
e) La fecha en que entrará en vigor esta Convención, con arreglo al 
   artículo 43; 
f) Las denuncias y notificaciones a que se refiere el artículo 44; 
g) Las peticiones de revisión a que se refiere el artículo 45. 

   En fe de lo cual los infrascritos, debidamente autorizados, firman en nombre de sus respectivos Gobiernos la presente Convención. 

   Hecha en Ginebra el día veintiocho de julio de mil novecientos cincuenta y uno, en un solo ejemplar, cuyos textos en inglés y francés 
son igualmente auténticos, que quedará depositado en los archivos de las Naciones Unidas y del cual se entregarán copias debidamente certificadas 
a todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas y a los Estados no miembros a que se refiere el artículo 39.

                             ANEXO
                        
                           Párrafo 1

   1. El documento de viaje a que se refiere el artículo 28 de esta Convención será conforme al modelo que figura en el adjunto apéndice.
   2. El documento estará redactado por lo menos en dos idiomas, uno de los cuales será el inglés o el francés.

                             Párrafo 2

   Con sujeción a los reglamentos del país de expedición los niños podrán 
ser incluídos en el documento de viaje de un miembro de la familia o, en circunstancias excepcionales, de otro refugiado adulto.

                             Párrafo 3 
                  
   Los derechos que se perciban por la expedición del documento no excederán de la tarifa más baja que se aplique a los pasaportes nacionales.

                             Párrafo 4

   Salvo en casos especiales o excepcionales, el documento será válido para el mayor número posible de países.                 

                             Párrafo 5

   El documento tendrá validez por uno o dos años, a discreción de la autoridad que lo expida.

                             Párrafo 6

   1. La renovación o la prórroga de validez del documento incumbe a la autoridad que lo expida, mientras el titular no se haya establecido legalmente en otro territorio o resida legalmente en el territorio de dicha autoridad. La expedición de un nuevo documento incumbe, en iguales condiciones, a la autoridad que expidió el documento anterior.
   2. Los representantes diplomáticos o consulares, especialmente autorizados a tal efecto, estarán facultados para prorrogar, por un plazo que no exceda de seis meses, la validez de los documentos de viajes expedidos por sus respectivos Gobiernos.
   3. Los Estados Contratantes examinarán con benevolencia la posibilidad de renovar o prorrogar la validez de los documentos de viaje o de expedir 
nuevos documentos a los refugiados que ya no residan legalmente en el territorio de tales Estados y no puedan obtener documentos de viaje del país de su residencia legal.

                             Párrafo 7

   Los Estados Contratantes reconocerán la validez de los documentos expedidos con arreglo a las disposiciones del artículo 28 de esta Convención.

                             Párrafo 8

   Las autoridades competentes del país al cual desee trasladarse el refugiado, si están dispuestas a admitirlo y si se requiere un visado, visarán el documento que posea.

                             Párrafo 9

   1. Los Estados Contratantes se comprometen a expedir visado de 
tránsito a los refugiados que hayan obtenido visados para un territorio 
de destino definitivo.
   2. Podrá negarse la expedición del visado por los motivos que permitan 
justificar la negación del visado a cualquier extranjero.

                             Párrafo 10

   Los derechos por expedición de visados de salida, de entrada o de tránsito, no excederán de la tarifa más baja que se aplique a los visados 
de pasaportes extranjeros.

                             Párrafo 11

   Cuando un refugiado haya establecido legalmente su residencia en el territorio de otro Estado Contratante, la responsabilidad de la 
expedición de un nuevo documento incumbirá en adelante, conforme a los términos y condiciones del artículo 28, a la autoridad competente de tal territorio, de quien podrá solicitarlo el refugiado.

                             Párrafo 12

   La autoridad que expida un nuevo documento deberá retirar el antiguo y 
devolverlo al país que lo haya expedido, si el antiguo documento especifica que debe ser devuelto al país que lo expidió; en caso contrario, la autoridad que expida el nuevo documento retirará y anulará 
el antiguo.

                             Párrafo 13

   1. Cada Estado Contratante se compromete a permitir al titular de un documento de viaje expedido por tal Estado con arreglo al artículo 28 de 
esta Convención, regresar a su territorio en cualquier momento durante el plazo de validez del documento.

   2. Con sujeción a las disposiciones del párrafo precedente, un Estado Contratante puede exigir que el titular de ese documento se someta a 
todas las formalidades que pueden imponerse a los que salen del país o a los que regresan a él.

   3. Los Estados Contratantes se reservan, en casos excepcionales o en casos en que el permiso de estancia del refugiado sea válido por tiempo determinado, la facultad de limitar, al expedir el documento el tiempo durante el cual el refugiado pueda volver en plazo no menor de tres meses.

                             Párrafo 14

   Con la única reserva de las disposiciones del párrafo 13, las disposiciones del presente anexo en nada se oponen a las leyes y los reglamentos que rigen en los territorios de los Estados Contratantes las condiciones de admisión, tránsito, estancia, establecimiento y salida.

                             Párrafo 15

   Ni la expedición del documento ni las anotaciones que en él se hagan determinarán o modificarán la condición del titular, especialmente en cuanto a su nacionalidad.

                             Párrafo 16

   La expedición del documento no da al titular derecho alguno a la protección de los representantes diplomáticos o consulares del país respectivo, ni confiere a tales representantes derecho de protección.

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