La intoxicación aguda se manifiesta como la aparición de un cuadro
patológico súbito, secundario a la penetración en el organismo de una
dosis elevada (dosis tóxica) de una sustancia química (xenobiótico) en un
tiempo muy corto.
La intoxicación crónica resulta de la penetración, de un tóxico, en
dosis mínimas y reiteradas, durante largo periodo de tiempo, que por
acumulación dentro del organismo es capaz de llevar a estados patológicos.