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Infraestructura Portuaria

Uruguay, centro de distribución regional.

“El objetivo de ser centro logístico de la región surgió de una tormenta de ideas en el período de gobierno anterior y que continuamos en el presente. Este concepto termina siendo la guía de todo lo que estamos construyendo en materia de infraestructura”, afirmó Alberto Díaz, presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP) a la revista especializada Somos Uruguay. El jerarca explicó que al analizar el sistema nacional de puertos se encuentra, por un lado, la historia de la mercadería movilizada, la de los transbordos (y en particular extra región) y las dificultades basadas en infraestructura, lo que se conoce como “cuello de botella”. Por otro lado, está el desarrollo del quinquenio (teniendo en cuenta que las perspectivas siempre son para cinco años móviles), lo que se traduce en la existencia del plan maestro donde apoyarse a la hora de tomar decisiones y la evaluación de iniciativas privadas.

“Todo eso hace que uno evalúe y tenga que decidir cuáles son las inversiones a realizar. A eso, que es lo natural por llamarlo de alguna manera, debemos añadir que ANP es una empresa pública y nos manejamos con los lineamientos del gobierno. Es necesario, por tanto, poner en consideración también las limitantes presupuestales o las líneas estratégicas que se quieren seguir”, explicó Alberto Díaz. En particular el objetivo de que Uruguay se convierta en nodo logístico entre la región y el mundo es, en otras palabras, convertirlo en centro de distribución regional.

Esta es una línea de gobierno clara y no solo un trazado del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), sino también del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en las presentaciones del país por parte de Uruguay XXI en el exterior. “Es lo que vendemos y es lo que vende también la comunidad portuaria”, afirmó Díaz. Al comienzo de la presente gestión la ANP trazó un plan con distintas obras de infraestructura a realizar en todo el sistema portuario en función de presupuestos y de los lineamientos planteados por el Poder Ejecutivo. “Todas las obras que nos propusimos hacer están en marcha, en distinto grado, pero están en curso, tanto para Montevideo como para los puertos del interior”, dijo el presidente de la ANP, Alberto Díaz.

La ANP, cabe recordar, es un organismo descentralizado, con competencia de administración, conservación y desarrollo de los puertos públicos en Montevideo, Nueva Palmira, Colonia, Juan Lacaze, Fray Bentos, Paysandú, Salto y La Paloma de Rocha.

Muelle C

“La más visible de todas las obras es el Muelle C en el puerto de Montevideo, un trabajo que ha sido muy comentado a nivel político y de los operadores del sector”, señaló Alberto Díaz. El Muelle C está siendo ampliado y se han presentado algunos problemas propios de la continuidad de las operaciones portuarias.

“Está en construcción y la operativa continúa. Antes nos quejábamos de que no teníamos la profundidad adecuada, ahora eso se logró, pero tenemos equipos que están instalando pilotes y con la draga no se puede pasar cerca porque están ellos. Son trabas del avance y debemos convencer a todas las partes que son necesarios. También observamos que el proyecto avance al ritmo adecuado y la idea es que en menos de dos años el trabajo en el muelle esté finalizado y operativo para que cambie esa situación”, afirmó Díaz.

El presidente de la ANP remarcó que las obras en el Muelle C son visibles para cualquier persona que se acerque al puerto de Montevideo. “Estamos contentos con sus avances”. Díaz también se refirió a la construcción de una draga. “Se trata de un proyecto que se planificó durante muchos años y ahora se está concretando”. Puntualizó que una parte de la draga está siendo construida en Holanda y otra parte en Uruguay, y las estimaciones de la ANP indican que desde el mes de agosto habrá más visibilidad para este proyecto, el cual está en franco crecimiento. “Como ocurre en todos los proyectos, desde que se plantea una idea hasta que se empieza a concretar pasan muchas cosas, partiendo de la euforia de la idea, la ansiedad de la licitación y el desánimo porque las cosas no salen como fueron planificadas. Es un proceso como cualquier otro, con sus altibajos”, dijo Díaz.

El presidente de la ANP señaló, a Somos Uruguay, que casi todas las obras planteadas en el sistema de puertos han pasado por alguna dificultad, pero están saliendo adelante. En el Proyecto Puerto Capurro, Alberto Díaz también destacó las obras que se están realizando en dicho emprendimiento. En un principio se planificó como una terminal pesquera cuya licitación tardó mucho tiempo en ser adjudicada. Fue planificada desde un comienzo como una infraestructura portuaria específica para la actividad de las flotas pesqueras que habitualmente operan en el Puerto de Montevideo.

“Nació como una iniciativa privada pero luego no hubo oferentes, allí fue cuando la ANP tomó el proyecto, tal como disponía el marco legal. En la actualidad tiene cada vez más importancia estratégica porque el verdadero ingreso de ese proyecto resulta que no está en la actividad como terminal pesquera sino en el espacio que permita liberar en el Puerto de Montevideo. Se busca, por tanto, generar espacios dentro del actual recinto portuario, aumentando las áreas disponibles para la operación comercial y permitiendo el desarrollo de otros proyectos de infraestructura portuaria”.

Díaz agregó que el objetivo de la ANP es concentrar la actividad pesquera en la zona de Capurro para descomprimir las áreas multipropósito donde hoy se encuentra operando ese sector, y donde también lo hacen, de acuerdo a sus especificidades, otros buques como los de carga, los graneleros y los cruceros. “A un privado que hubiera ganado la obra no le darían los números con este proyecto, nosotros sin embargo tenemos ingresos por la operativa que aumenta al dejar libres espacios en el Puerto de Montevideo. En otras palabras, desagota la operativa de la terminal y permite mayor cantidad de operaciones allí”, afirmó Díaz. En Capurro se planifica levantar un muelle de aproximadamente 1.000 metros para el atraque general de los barcos pesqueros y un puesto especial para la operación de carga y descarga de los buques reefer (equipados con unidades de refrigeración para trasladar la mercadería).

Los planes de la ANP apuntan a poder especializar otras zonas dentro del Puerto de Montevideo. “De todas formas hay necesidad de que las obras avancen con mayor celeridad. Para esta fecha consideramos que las obras deberían estar más avanzadas”. Pese al atraso, los vecinos de Capurro han notado ya la incorporación de terrenos y demolición de viejos galpones. “La fisonomía del lugar va cambiando de a poco, pero no con la rapidez que deseamos”. El resultado de ese trabajo tendrá para ANP importancia estratégica porque se espera atraiga inversiones del sector privado.

La Terminal de Pasajeros de Colonia es otro de los proyectos de infraestructura que está llevando adelante la ANP es la mejora de la terminal de pasajeros en el Puerto de Colonia para lo cual fue recientemente firmado el contrato para la construcción de nuevas pasarelas fijas en los muelles de cabotaje y unión. “Dos de los tres muelles van a tener una estructura aérea, que le llamamos pasarela, además de mangas móviles para unir con los barcos, similar a lo que encontramos en un aeropuerto. El objetivo es mejorar la accesibilidad de las personas a las embarcaciones, además de mejorar la imagen del lugar y, por supuesto, de los servicios brindados allí”, explicó Alberto Díaz.

La Terminal de pasajeros del Puerto de Colonia ha cumplido ocho años y cada dos años se le realiza algún trabajo de mantenimiento por parte de la ANP. “En este momento se evaluó que era necesario hacer estas obras y dotarla de mayor confort”. La importancia de dicha terminal así lo requiere, por ella pasan unos dos millones de turistas al año. Por otra parte, hay otras obras que están pendientes, como las relacionadas con el acceso al Puerto de Montevideo. “Fue modificada su idea original ya que quedó enmarcada en un proyecto más amplio y ambicioso que tiene el MTOP para la zona, el que incluye un viaducto elevado que permitirá el paso del tren por debajo y los vehículos por encima, habilitando a que los camiones ingresen al puerto por una vía más rápida sin interferir tanto con el tránsito de la ciudad”, explicó Alberto Díaz. Agregó que se trata de una solución acordada en el MTOP a instancias del ministro del ramo, Víctor Rossi, pero que resultará favorable a la ANP.

Las obras relacionadas al acceso norte fueron presentadas ante Presidencia de la República mediante una iniciativa privada por parte de una empresa constructora. “Por eso no está entre los proyectos de ejecución directa de ANP, pero nos atañe por la lógica de los accesos al Puerto de Montevideo”, puntualizó. Los cambios que planificaba ANP para esa zona eran de mucha menor envergadura. “Esto es

mucho más ambicioso”. Díaz remarca que ANP ha posicionado la infraestructura que requiere el sistema portuario del país al servicio de los operadores. Señaló que en el Puerto de Montevideo hay problemas con el destino y usuarios de los espacios multipropósito. “El mismo espacio es visualizado por los operadores para diferentes cosas. El sector que trabajó con los aerogeneradores se imaginaba su espacio para acopio o AFE posiblemente crea que ahí pondrá momentáneamente los vagones o rieles que luego incorporará, solo por mencionar un par de ejemplos.

Al decidir que el Puerto de Montevideo tuviera terminales especializadas y el resto fuera multipropósito, sabíamos que iban a surgir problemas de ese tipo y que siempre habrá alguien diciendo que la infraestructura no alcanza”, afirmó Díaz. Agregó que lo mismo ocurre con la captación del transbordo. “La mitad de lo que movemos en el puerto es carga de un país hacia otro. Si ese movimiento aumentara más tendríamos problemas de espacio, por tanto, hay que acompasar ese crecimiento y las empresas privadas tienen que asociar su estrategia con la nuestra. Hoy tenemos una mala distribución de infraestructura interna porque hay áreas más o menos ociosas, otras superpobladas, servicios bien ejecutados con adecuada productividad y otros que no”. Díaz también explicó que, más allá de esa variabilidad, cuando se analiza en términos generales hay suficiente espacio para seguir creciendo, pero es necesario repensar a la interna cómo se distribuyen las áreas. Esa necesidad, sostiene, queda en evidencia con preguntas de los consultores extranjeros. “Ellos plantean otra concepción, primero hacen el planteo técnico en cuanto al movimiento de carga que necesitan realizar, de qué tipo, y qué instalaciones necesitan. Sin embargo, como ANP nos planteamos qué infraestructura es necesaria para dejar satisfechas a todas las partes y que las modificaciones no sean un despilfarro de dinero y quede capacidad ociosa”. Los cambios posibles pasan por aplicar una visión de observatorio, explicó a Somos Uruguay. “Debemos comparar la competitividad del Puerto de Montevideo con otros de alrededor y luego hacer una autocrítica. Hay que saber cuánto podemos ganar sin perder el negocio y es fundamental que se unan fuerzas de lo público y lo privado. Es fácil cuando el negocio por algún motivo se pierde, es más sencillo buscar la manera de volver a captarlo, en ese caso todo suma. Sin embargo, reordenar algo que está en funcionamiento y con ingresos no es tan sencillo. La madurez de las empresas en esta situación es clave para tomar decisiones y también incidirá la urgencia que tengan con sus socios”. Díaz, por otra parte, dijo que la ANP como empresa pública, y lo que eso implica, tiene proyectos de infraestructura que han ido quedando por el camino por diferentes motivos. “Es una empresa a la que se le piden ganancias, o al menos que no pierda. Muchas de las inversiones tienen un período de retorno bastante largo y sobrepasan la gestión de uno o dos directorios.

No considero adecuado que esto sea analizado a corto plazo. Hay que ver el resultado de las inversiones a largo término, también los gastos en el corto, y teniendo en cuenta que a veces hay que pensar con estrategia y hacer cosas que surgen obligadas por las circunstancias”. Explicó que la situación de la ANP es reflejo de lo que ocurre con la política monetaria del país, en el sentido que si hay crecimiento crece su actividad y se refleja claramente en importaciones y exportaciones. Sin embargo, no queda tan claro cómo crece la actividad con los transbordos. “Por un tiempo se asociaba ese crecimiento al PIB de los países vecinos, pero en los últimos años eso no ocurrió. Tenemos que pensar que hay otros motivos por los que la carga hace transbordo en Montevideo”. Un punto que influye es el sistema de alianzas establecido por las compañías navieras. “Estas grandes empresas van eligiendo qué puertos tocan alrededor del mundo, dentro de lo que se incluye el Río de la Plata. Salimos favorecidos y hemos trabajado para eso, sobre todo con la profundización de los canales de acceso y la dársena, diferenciándonos en la región por el calado que se les permite a los barcos aquí. La conjunción con el sector privado es fundamental en esto y Montevideo es visto como un buen lugar para hacer trasbordo”, explicó a la publicación especializada.

La ANP está satisfecha con el movimiento de carga registrado en 2016, superando registros históricos del puerto de Montevideo. “En lo que va del presente año además seguimos creciendo así que podemos afirmar que la actividad en términos generales va muy bien. Toda la infraestructura que hemos puesto se utiliza y tenemos reclamos de que debemos ir más rápido con algunas obras”. El transbordo es el vínculo con la región y es fundamental para que la carga nacional tenga la bodega de un barco para poder salir. “Debemos consolidar un lugar de expansión, para cualquiera que maneje los números que se manejan en el puerto y áreas disponibles, notará que en algún momento dejará de alcanzar. Ya deberíamos estar pensando en expansión como forma de adelantarnos a tiempo a las necesidades. Para nosotros ese lugar es Puntas de Sayago, tenemos el emprendimiento de un concesionario, creemos que ahí es donde hay que invertir y queremos que las empresas puedan verlo con esos mismos ojos”.

“No queremos que la actividad portuaria solo se mida por la cantidad de contenedores que entran y salen, nuestro objetivo es darle algún tratamiento a esa carga. Queremos que sea descargada en el puerto, que pase a depósito, que se libere el contenedor y se le haga alguna transformación en valor agregado y salga del puerto mejorada en algún aspecto. Esto puede ser cambio de tamaño de envase de un producto que requiera ser fragmentado o envasado para su comercialización hasta transformaciones que le aumenten su valor”, explicó. El presidente de ANP señaló que para ello existe la figura nueva del Depósito de Logística contemplada en el Código Aduanero. “Queremos que se avance en eso que hasta ahora solo se hacía en zona franca, que en ese sentido son aliados nuestros al ser centro de distribución.

Pensamos en el puerto también como un espacio donde se le sume valor agregado a la carga, por supuesto bajo el amparo de lo que establece la Ley de Puertos”.

El jerarca repasó que la ANP ha dado permisos para brindar servicios de frío para contenedores en un área determinada en el Puerto de Montevideo, así como en otro momento fueron tareas vinculadas a la pesca. El objetivo de la ANP es que Uruguay sea centro de distribución logística, lo que no significa ser un mero lugar de depósito de mercadería, sino que implicará ir en busca del valor agregado. “La forma de conseguirlo es mediante concesiones al sector privado, queremos inversiones que apunten en ese sentido”.

Fuente: ANP / Somos Uruguay

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